28 de septiembre de 2010

MODELO DIMENSIONAL DE AMORAH QUAN YIN


Procedente de los guías de Amorah de
"Las Tribus Pleyadianas Arcangélicas de Luz"

Dimensiones: "Ámbitos de conciencia delimitados por la gama de frecuencia vibratoria y la naturaleza de sus formas o su ausencia de formas."

Primera dimensión: "el reino de los minerales puros como recipientes de conciencia, pero carentes de su propia conciencia y autoconciencia".

Segunda dimensión: "el reino vegetal; planos astrales inferiores en los que las distintas conciencias se perciben a sí mismas como todo lo que existe, ajenas al espíritu, carentes de alma y totalmente absortas en sí mismas; asimismo el reino de ciertos tipos de elementales que no tienen más conciencia propia que la controlada por una fuerza. También contiene aspectos del inframundo de los denominados bardos del budismo conocidos en otras tradiciones como reinos infernales".

Tercera dimensión: "el mundo físico y sus correspondientes planos astrales. Anclado en un tiempo lineal y en una realidad basada en el espacio-tiempo. En este reino todo existe a un máximo de nueve mil vibraciones por segundo. Este es el reino en que se vive la conciencia humana."

Cuarta dimensión: "los seres conservan la consciencia en forma de sentimientos y como pensamientos basados en sentimientos. Esta dimensión contiene polaridades de oscuridad y de luz. Los reinos de luz están formados por 'Ciudades de luz' y por aquellos que han alcanzado una frecuencia vibratoria de entre las nueve mil hasta las doce mil vibraciones por segundo. Aquí la consciencia es la primera etapa de la consciencia de Cristo que sigue a la ascensión. Numerosos guías, ángeles y Maestros Ascendidos impulsan a los humanos tridimensionales a que sean receptivos y estén preparados para la evolución y el crecimiento espirituales. Los seres humanos también se ven impulsados por sus homólogos astrales de oscuridad que existen en esta dimensión. Son capaces de emular la frecuencia vibratoria inferior de pensamientos negativos, vicios, emociones reprimidas y zonas de sombra humana mal curadas o rechazadas -y son capaces de arrastrarlas hacia el lado oscuro y luego controlarlas y alimentarlas de su dolor, miedo y otro tipo de energías densas-.

A medida que los seres humanos desarrollan cualidades de vibración superior del ser, pensar, sentir y hacer, así como trascienden las tendencias kármicas de sus propias zonas de sombra, se ven atraídos magnéticamente hacia los impulsos de luz de la cuarta dimensión y son liberados del control oscuro de los seres parásitos. La polaridad oscura de este reino es también uno de los lugares donde se dan las pesadillas y abusos astrales."

LA COMPROBACIÓN DE NUEVAS DIMENSIONES EN NUESTRO UNIVERSO

LA CIENCIA SE ENCAMINA A UNA NUEVA REVOLUCIÓN
[para los que necesitan un sustrato científico]

Noticiero de Ciencia y Tecnología
23 FEBRERO 2003
NOTICIENCIA MÉXICO
RODOLFO GARRIDO COTHAM 

18 de Febrero del 2003. (Física) El concepto de la existencia de otras dimensiones físicas, más allá de las actualmente conocidas, fue rechazado como algo sin sentido incluso por uno de sus promotores, hace casi 90 años. Ahora, sin embargo, podrían ser la solución para explicar algunos problemas de la física de partículas, la cosmología y la física gravitatoria.
Según un grupo de expertos sobre la cuestión, reunido el pasado 15 de febrero, en Denver, podríamos estar a sólo unos años de una auténtica revolución científica. Joseph Lykken, de la University of Chicago y del Fermi National Accelerator Laboratory, cree que no es frecuente que se produzca una confluencia de ideas y de experimentos como la presente, que podría llevarnos al descubrimiento de la existencia de estas dimensiones "extra".
La teoría de cuerdas, desarrollada durante las dos últimas décadas, requiere que el espacio-tiempo contenga hasta siete dimensiones adicionales si se desea que incluya a la gravedad. Los expertos sospechan que hay algo que falta en este modelo. Parece haber más partículas y fuerzas de las que necesitamos, y operan de formas más complicadas de lo que deberían.
La existencia de otras dimensiones podría ayudar a explicar estas complejidades. Nuevos experimentos realizados en el Fermi National Accelerator Laboratory están produciendo resultados que no encajan en el modelo estándar. La actualidad de la física de partículas, la física gravitatoria y la cosmología nos recuerda a cuando la mecánica cuántica empezó a adoptar una forma coherente, en los años 20 del siglo pasado. Para Sean Carroll, también de la University of Chicago, la existencia de otras dimensiones podría ayudarnos a resolver dos misterios cosmológicos: cuáles fueron las condiciones iniciales del universo, y qué es la misteriosa energía oscura que está acelerando su expansión.
Los físicos también proponen que la energía oscura estaría gobernada en parte por lo que sucede en las cuatro dimensiones conocidas, y en parte por lo que pasa en las otras dimensiones. Reconocer la existencia de estas últimas podría ser la luz que nos permitiera entender todo el proceso. Un cambio de perspectiva como éste quizá bastará para resolver todos nuestros problemas a un tiempo. 

FISICA HIPERDIMENSIONAL


¿POR QUÉ NOS OCULTAN ESTE CONOCIMIENTO?
[datos científicos e implicaciones probables]


EL GRAN SECRETO 

Una nueva rama de la ciencia, con su consiguiente tecnología, podría llevar años de desarrollo en algunos laboratorios, rodeados del maáximo secreto. Sus aplicaciones podrían transformar radicalmente la sociedad humana y dar paso a una nueva era imprevisible para el poder. Sin embargo, todos los esfuerzos por encubrir este conocimiento serian inutiles, dado que la teoria en la cual se basa implica que los saltos evolutivos son dirigidos por fuerzas Interdimensionales que ni siquiera sospechamos.
En junio de 2000, el Dr. Lijun Wang, de la universidad de Princeton, consiguió superar la velocidad de la luz acelerando un pulso de radiación laser. El resultado del experimento cuestiona la teoría de la relatividad y parece exigir una nueva física para explicar ciertos fenómenos, precisamente en un momento histórico que muchas tradiciones milenarias coinciden en calificar como el comienzo de una nueva edad de oro.
Imaginemos durante un momento cómo sería el mundo si la energía que consumimos fuera virtualmente gratuita. Utópico ¿verdad? ¿ Y si fueramos capaces de gobernar el clima, descomponer y recomponer la estructura fundamental de la materia, dirigir el curso de nuestra propia biología y, en general, dominar y controlar cualquier fuerza de la naturaleza? La consecuencia inmediata que se nos ocurre es que nuestro nivel adquisitivo ascendería hasta niveles considerablemente más altos que los actuales, es más: ese proceso se reproduciría a escala mundial haciendo que la pobreza y el hambre desaparecieran de nuestro planeta. En esta situación, no cabe duda de que nuestra especie se vería libre de todas las servidumbres. Viviríamos en un mundo donde no sería necesario trabajar, en el cual cada persona podría encaminar su vida y su talento por los senderos que estimase más oportuno.
Ahora, imaginemos que, por algún acontecimiento cósmico, el ser humano alcanzara estas capacidades, no por méritos propios, sino porque se viera abocado de forma inevitable a dar el siguiente paso evolutivo en esa dirección y que el experimento del Dr. Wang, que parece haber abierto una grieta en la física relativista, es el primer atisbo público del nuevo conocimiento. Bonita historia. ¿Estaríamos nada menos que ante la utopía soñada por los visionarios de todos los tiempos: el ideal en el cual coinciden las ideologías de todos los signos, aunque discrepen en los medios para crear semejante paraíso. Pues bien todo esto no sólo es posible, sino que podría estar empezando a suceder sin que nos enteremos. Indicios recogidos en todo el mundo nos llevan a pensar que nos encontramos en vísperas de conocer el gran secreto: la clave de los mayores enigmas de nuestro mundo y, sobre todo, la fuente de un poder inimaginable.
Para conocer los antecedentes de esta historia debemos remontamos a una época increíblemente remota, decenas de miles de años antes de la aparición de nuestro primeros registros históricos. En aquel tiempo parece haber existido una civilización cuyo recuerdo ha pervivido en las leyendas y mitos de practicamente la totalidad de los pueblos de la tierra en diversos lugares del globo han sobrevivido vestigios de ella: edificios y artefactos que se han convertido en una pesadilla para cientificos y arqueólogos. No sabemos si sus artifices fueron seres humanos o algo diferente, si eran originarios de nuestro planeta o llegaron aquí como consecuencia de alguna inimaginable peripecia. Lo que suponemos, porque en esto coinciden todas las leyendas que sobre ellos se escribieron, es que eran dueños de conocimientos que les permitían realizar prodigios inaccesibles para nosotros, haciendoles aparecer como dioses a los ojos de nuestros antepasados. Estos enigmáticos seres no eran dioses, sino tan sólo los depositarios de un saber que les otorgaba un poder casi ilimitado comparado con el de nuestros ancestros. Y estamos seguros de que no eran dioses porque, en lo que también coinciden esas leyendas es que ese conocimiento fue la causa de su crepúsculo.
La Atlántida, o como se la quiera llamar, desapareció casi de la noche a la mañana destruída por la insensatez de sus habitantes que, borrachos de soberbia, hicieron mal uso del don que se les había otorgado. Los supervivientes se dispersaron por todo el globo. Con el discurrir de los siglos, la antigua ciencia trasmitida de maestro a discípulo a través de generaciones se fue contaminando de superstición. Quedaron los ritos, pero la explicacion de todo ello se había extraviado hacia mucho tiempo. Así nacieron las ciencias ocultas, la astrología, la alquimia, las disciplinas espirituales y hasta la magia. Sin embargo, es posible que la antigua ciencia no se haya perdido para siempre y ahora mismo estamos en vísperas de adquirir un conocimiento que, en cuanto a compresión del Universo, nos colocaría a la misma altura de aquellos míticos seres a quienes nuestros primitivos antepasados llamaron dioses.
El secreto comienza a dibujarse a partir de una nueva disciplina (o tal vez no tan nueva) llamada física hiper dimensional. En 1976 el mundo esperaba expectante las primeras fotografías tomadas por la sonda espacial Viking. Nadie podía imaginar que esas imagenes enviadas desde millones de kilómetros de distancia serían las portadoras de secretos demasiados inquietantes, demasiado desestabilizadores, tanto que la propia NASA podría haber intentado hacerlos desaparecer. Las imágenes procedentes de la región conocida como Cydonia mostraban la existencia de un vasto conjunto de cuerpos de apariencia artificial entre los que destacaba la bautizada como "esfinge de Marte" una gigantesca cabeza esculpida en piedra cuyo rostro, orientado hacia el espacio, nos devolvía la mirada inquisitiva que habíamos dirigido hacia este planeta vecino durante milenios.
A partir de ese momento, personalidades como Richard Hoagland, Vincent Diprietro, Gregory Molenaar o Mark Carlotto, todos ellos provistos de intachables credenciales científicas, consagraron sus vidas al estudio de lo que creían podía constituir la primera prueba material de vida inteligente extraterrestre. La polémicas imágenes fueron estudiadas hasta el mínimo detalle, se utilizaron complejos procedimientos informáticos para analizarlas y se trazaron pormenorizadas cartografías de la zona con ayuda de los métodos más cientificos. Ni la campaña de desprestigio del caso que llevó a cabo la NASA, recurriendo a científicos tan populares en su momento como Carl Sagan, fue suficiente para silenciar las voces que reclamaban un estudio a fondo y oficial de la región de Cydonia.
Pero sería en 1988 cuando la investigación sobre las anomalías marcianas tomaría un nuevo rumbo de la mano de Erol Torun, cartógrafo y analista de sistemas del servicio cartográfico de la secretaría de Defensa de EEUU. De las estructuras que se alzan en la llanura de Cydonia, la conocida como pirámide D&M atrajo especialmente su curiosidad. En la esquina sur-suroeste de la "esfinge" exactamente igual a 1/360 del diametro polar marciano, se encuentra una estructura de un tamaño que resulta difícilmente concebible. La pirámide D&M recibió este nombre como homenaje a sus descubridores, Diprietro y Molenaar. Tiene una altura aproximada de 800 metros y un diámetro de casi 3 kilómetros. Se trata de una pirámide pentagonal, cuyos lados están dispuestos en ángulos de 30 grados. En su construcción se debieron emplear 1,5 kilometros cúbicos de material y su colocacion respecto a los otros objetos de Cydonia dibujan un perfecto triángulo equilatero. Torun, a pesar de sus amplios conocimientos de geomorfología, no conocía ningún mecanismo natural que pudiera explicar la formación de semejante estructura. Fue esto lo que le movió a analizar cuidadosamente su geometría.
A pesar de estar vivamente impresionado por la simetría del objeto, el mismo confesó más tarde que no estaba preparado para lo que iba a encontrar. Codificadas en la estructura de aquel objeto al cual la NASA había calificado como "formación natural", descubrió una serie de relaciones matemáticas, constantes y expresiones sumamente especificas y redundantes, cuya probabilidad de que se originaran por azar se encontraba cercana a cero. Numeros irracionales como "Pi" (la razón de la circunferencia respecto del diametro del círculo) y otras constantes fundamentales en geometría, aparecían repetidamente, combinados de todas las maneras posibles, tanto en los ángulos como en las relaciones entre éstos y sus respectivas funciones trigonométricas. Esto, que de por sí constituía un asombroso hallazgo, quedó rápidamente empequeñecido por otro descubrimiento mayor, esas mismas relaciones matemáticas se repetían con increíble precisión si se trazaba una serie de líneas que unieran entre sí las misteriosas estructuras de la famosa llanura marciana. Todo formaba parte de un complejo diseño que repetía insistentemente los mismos números, figuras y ángulos. Estaba claro que aquello constituía un mensaje dibujado por criaturas inteligentes y expresado en el lenguaje más universal que existe; las matemáticas.
Si tantas molestias se tomaron sus constructores, levantando edificios que harían palidecer de envidia a las mayores creaciones del ser humano, algo de suma importancia habrían querido trasmitirnos. La pregunta era, ¿QUÉ? Este enigma inquietaba especialmente a Richard Hoagland, el principal investigador del tema de Cydonia, que no es ningun advenedizo en el campo científico, entre otros muchos puestos oficiales ocupó el cargo de asesor para asuntos especiales de la cadena de televisión norteamericana CBS para el proyecto Apolo, que puso al hombre en la Luna. Durante meses, Hoagland trabajó con aquellas líneas misteriosas, buscándoles un sentido, intentando descifrar su mensaje. Por fin, un buen día, la verdad apareció súbitamente ante sus ojos. Y, ciertamente, resultaba más increíble que la fantasía más exaltada. En la llanura de Cydonia, a 56 millones de kilómetros de nuestro planeta, olvidados durante miles de años, se encontraban dibujados con absoluta precisión los postulados teóricos básicos de una ciencia olvidada que hizo furor a finales del siglo XIX para, más tarde, caer en el olvido de la ortodoxia científica, que la consideró como algo inaceptable: la Física Hiperdimensional.
Basándose en este conocimiento, Hoagland pudo establecer varias predicciones que, al ser comprobadas, resultaron ciertas. Así descubrió que, según los postulados de la física hiperdimensional, existe una importante relacion entre el tetraedro (o pirámide) y la esfera donde este poliedro puede ser inscrito. Considerando a los planetas como esferas y colocando el vértice de un imaginario tetraedro en uno de los polos, los otros tres vertices caen a la altura del paralelo 19.5. Pues bien, curiosamente en esa misma localizacion geográfica es donde se encuentran los mayores focos de inestabilidad de cada planeta: en la tierra este punto coincide con el cinturón volcánico del Pacífico (el volcán Mauna Kea está a 19.6 grados Norte), mientras que el gigantesco monte Olimpo de Marte (el mayor volcán del Sistema Solar) se encuentra a 19.5 grados Sur, y algo similar ocurre en Neptuno, que tiene una mancha similar a la de Júpiter, sólo que de color azul, y en el sol, donde la mayor incidencia de las manchas (que son el efecto visible de las erupciones derivadas de la alta actividad) se observa, precisamente, alrededor del paralelo 19.5.

LA FISICA HIPERDIMENSIONAL 
 
La aparición de estos (vórtices planetarios) ya había sido predicha a mediados del siglo XIX por el físico matemático James Clerk Maxwell, cuyas ecuaciones pusieron la piedra angular de la primera teoría unificada de las fuerzas naturales. El electromagnetismo, su teoría supuso un paso ineludible en el camino que condujo a la física moderna: la relatividad de Einstein y la mecánica cuántica, de Planck, Heisenberg y Schrodinger. Sus postulados fueron propuestos por los científicos más notables de la época, y muy poco dados a especulaciones paracientíficas como Helmholtz, Lord Kelvin, Faraday y el propio Maxwell. Estos pioneros llegaron a la conclusion de que nuestra realidad tridimensional no es sino la parte accesible para nosotros (seres tridimensionales) de un universo de más dimensiones, y que en la interacción entre esas otras dimensiones y las tres que constituyen el mundo material de nuestra experiencia se encontraría el secreto de muchos fenomenos hasta ahora inexplicables, e incluso la clave de la aparición de la vida sobre nuestro planeta.
Los padres de la física hiperdimensional llenaron pizarras con interminables cálculos, desarrollaron ingeniosos modelos cosmológicos y levantaron un verdadero edificio de relaciones matemáticas y geométricas. Las mismas que más tarde aparecerian en un lugar tan insospechado como la superficie de Marte. Sabían que, en determinadas circunstancias, tendría que existir un flujo de energía de esas otras dimensiones hacia la nuestra. Concretamente, afirmaban que un sistema giratorio de un espacio de cuatro dimensiones haría surgir una serie de vórtices de energía al ser proyectado en un espacio de tres dimensiones como el nuestro. Ese fenomeno se produciría, según sus cálculos matemáticos, a 19.5 grados de ecuador. Sin embargo, lo novedoso de la idea la hizo blanco de numerosos ataques y terminó cayendo en el cajón del olvido científico. Son célebres, en este sentido, los adjetivos descalificadores "místicos" y "obra del diablo" que el físico Oliver Heaviside dedicó a estos trabajos de Maxwell por tratar con conceptos hiperdimensionales.
Sin embargo, a medidos de la década de los 60, un hallazgo astronómico aparentemente irrelevante vino a apoyar los planteamientos de aquellos pioneros de la fisica del siglo XX. Las observaciones que se realizaron a través de los primeros espectrografos demostraron que el planeta Júpiter desprende una "radiación infrarroja anómala" esto es, emite mucha más energía de la que recibe del sol. Posteriormente, las ondas Pioneer y Voyager pusieron de manifiesto que el mismo fenómeno inexplicable se repetía en Saturno, Urano y Neptuno. Esto constituía una anomalía cósmica de primer orden. Si la cantidad de radiación emitida al espacio por estos planetas es muy superior a la que corresponderia a la suma del calor interno y al que reciben del Sol, entonces, ¿de dónde procedía esa energia adicional? Para la Física Hiperdimensional la respuesta es que la combinación entre la masa de los planetas y su momento angular (la energía de su desplazamiento alrededor del sol) genera un punto de contacto con otras dimensiones, a través del cual se produce una transferencia de energía. Esto se puede cuantificar a través de la formula L = mr 2, en la que "L" es la energia resultante, "m" la masa y "r" el momento angular. Dicho llanamente: recibimos aportaciones energéticas de otras dimensiones inaccesibles a nuestra experiencia tridimensional, y el propio sistema solar funciona como un mecanismo que genera los portales interdimensionales a través de los cuales penetra dicha energía.
Los parametros físicos y matemáticos requeridos para esta transferencia de energía e información procedentes de un hipotético espacio n-dimensional (donde n es un número indeterminado) fueron establecidas en su momento por personalidades científicas del siglo XIX de la talla del matemático alemán Georg Riemann, el físico escocés Sir William Thompson, el ya citado Maxwell y el matemático británico Sir William Rowan Hamilton. Fue concretamente el matemático Arthur Cayley quien estableció las relaciones geométricas interdimensionales que aparecen, no sólo en la llanura de Cydonia, sino también en la geometría sagrada que durante milenios ha acompaniado a las prácticas esotéricas más diversas y ha regido la configuracion formal de las construcciones de la arquitectura sagrada.
No obstante, hay una objeción legítima que hacer. Est´´a muy bien que exista una física hiperdimensional asociada a la mecánica celeste, pero ¿no hay algo más actual, más tangible, que pueda confirmarnos que estamos ante un indicio que pueda conducirnos a la antigua ciencia de los dioses? Fusión fría Entre el 6 y el 9 de diciembre de 1993 tuvo lugar la cuarta conferencia de fusión fría en Maui, Hawai, muy cerca del paralelo 19,5. Científicos de todo el mundo se habían reunido para tratar lo que podía ser el mayor hallazgo de la historia. Se presentaron mas de 150 ponencias del más alto nivel y asistieron los padres de esta disciplina: Stanley Pons y Martin Fleischmann, que habían acudido desde el laboratorio que en Niza ha montado para ellos Technova, una subsidiaria de Toyota. La conferencia de Maui fue el ultimo gran acontecimiento en el campo de la fusión fría, marginado por la ciencia oficial.
A pesar de que en todo el planeta existen equipos de investigacion que continúan trabajando sobre este tema, su labor sólo es recogida por revistas especializadas como Infinite Energy. Aquellos que, a pesar de la postura oficial al respecto se deciden a investigar el tema, se ven acosados por sus antiguos colegas. ¿Por qué esta persecución?. Los origenes de la fusión fría se encuentran en los trabajos de Pons y Flrischman, que el 23 de marzo de 1989 convocaron una rueda de presa en la universidad de Utah, para realizar un asombroso anuncio. Según habían comprobado repetidas veces, la electrólisis de agua pesada empleando electrodos de platino y paladio tenía como resultado una producción de energía calorífica mayor que la correspondiente a la electricidad utilizada. Si se encontraba una forma de aprovechar este calor adicional, habrían encontrado una fuente inagotable y gratuita de energia.
El informe levantó una encendida polemica. El 1 de mayo de1989 la American Physical Society dio carpetazo a todo el asunto catalogándolo de mera "superchería científica". Sin embargo, esto no desalentó a decenas de investigadores que, patrocinados por empresas multinacionales como Toshiba, Hitachi, Toyota, Exxon o Carterpillar, más interesadas en los resultados económicos que en los prejuicios científicos, continúan trabajando en este terreno. Los experimentos originales han sido reproducidos, incluso mejorados, en incontables ocasiones, pero nadie ha sido capaz de dar el paso definitivo en la explicación del fenómeno. Técnicos competentes, con amplia experiencia, se desesperan al comprobar como el mismo experimento, idéntico hasta el minimo detalle, arroja resultados diferentes cada vez que se realiza. A veces no sucede nada en absoluto; en cambio, la producción de calor es intensísima. Para añadir confusión, se ha comprobado que determinadas frecuencias acústicas actúan de catalizador de estas reacciones.
Tal vez, los antiguos alquimistas (depositarios a fin de cuentas de los vestigios de la antigua ciencia) pudieran aportar algo de luz a los trabajos de sus modernos seguidores. Ellos sabían bien que determinados momentos astrológicos eran más propicios que otros a la hora de llevar a cabo sus operaciones. Bajo el prisma de la física moderna esto es una insensatez, pero considerado bajo la física hiperdimensional todo adquiere un sentido muy claro, ya que es precisamente el curso de los planetas el que marca la pauta de transferencia de energía entre las dimensiones; posiblemente esa misma energía que se detecta en los recipientes de la fusión fría, pero que nadie acierta a explicar de dónde proviene. Por otro lado, resulta curioso que tanto el paladio como el platino y el aluminio (empleado también en los experimentos de fusión fría) tengan una estructura cristalina en forma de tetraedro y sus átomos se organicen formando esta misma figura geométrica, clave en las fórmulas de la física hiperdimencional.
Es muy probable que estos exploradores en el campo de la fusión fría estén redescubriendo algunos de los secretos que ya conocían los antiguos alquimistas y puede que alguien haya llegado un poco más lejos, aunque amparado en las sombras de un impenetrable secreto. Es posible que estemos otorgando atributos de máxima novedad a algo que determinados grupos podrían haber conocido y desarrollado en secreto desde hace años.
En la comunidad de los estudiosos de las conspiraciones hace tiempo que existe una creencia muy extendida respecto a la existencia de un "gran secreto" que explicaría numerosos casos de encubrimiento en los cuales aparece involucrado el gobierno estadounidense. La mayor parte de estos estudiosos opina que este secreto podría estar relacionado con los aparatos que incesantemente vienen avistándose en nuestros cielos, desde que en 1947 comenzara a hablarse de "platillo volantes". Pero existe otro sector que, afinando un poco más, opina que tras este muro de silencio se oculta toda una nueva rama de la ciencia, cuyo desarrollo tecnológico durante los ultimos 50 años se habría escamoteado a la opinión pública. La física hiperdimensional podría muy bien ser esa ciencia.
Aquí podría encontrarse la explicación al interés, por supuesto extraoficial, que departamentos gubernamentales de varios países han mostrado por los trabajos del heterodoxo y genial inventor Nicola Tesla, plenamente convencido de la existencia de otras dimensiones y de nuestra capacidad para contactar con ellas. También se explicaría la implacable persecución que sufrió en vida otro inventor genial, el psicólogo Wilhelm Reich, cuyo trabajo ha sido sistemáticamente sometido a campañas de desprestigio por un organismo con tan pocas atribuciones en el campo cieníifico como el FBI. ¿Por qué mereció un acoso tan cruel un hombre, Reich, que afirmaba haber descubierto una fuente de energía libre (orgón), a la cual accedía a través de unos "generadores" en los cuales una serie de formas geométricas (asociadas al tetraedro) tenían vital importancia?
En la misma línea, la existencia de un desarrollo tecnológico tan secreto como apartado de la ciencia convencional explicaría que en el seno de las altas esferas militares se produzcan casos como el de famoso Experimento Filadelfia o el HAARP (un proyecto ultra secreto para controlar el clima con fines militares), pasando por las misteriosas actividades que se desarrollan en la mítica Área 51. También quedaría explicada de esta manera la serie de incongruencias y ocultaciones en las que lleva años incurriendo la NASA en lo tocante al tema de Cydonia, o el súbito interés que la Ballistic Missile Defense Organization, dependiente del Pentágono, ha mostrado por la exploración de nuestro satélite, donde según Hoagland podría haber señales parecidas a las dejadas en Marte.
Pero, ¿por qué suprimir una tecnología que podría suponer el inicio de una edad de oro para la humanidad? Aquí ya no estamos hablando de mantener una ventaja estratégica sobre un potencial enemigo o de oscuros intereses económicos asociados a las grandes compañías petroleras. Lo que está en juego en este tema es algo aún más importante. Con una fuente de energía virtualmente gratuita y sin contar con otras insospechadas aplicaciones que pudiera tener la tecnología hiperdimencional (viajes espaciales, transmutación de los elementos, control del clima, etc.) nos encontraríamos ante un cambio radical de toda la estructura social y política a escala mundial.
La energía libre haría que prácticamente cualquier producto de los que adquirimos habitualmente tuviera un precio irrisorio. El sistema económico mundial se derrumbaría bajo el peso de toneladas de oro producido en el laboratorio y que ya no tendria ningún valor. Conceptos como riqueza, pobreza o propiedad se convertirian en meros recursos retóricos, sin ninguna realidad social que los respaldase. Se abriría una época de caos, pero también de esperanza. El poder económico y político caería por su propio peso, despojándolos de los mecanismos que lo sustentan y que pueden resumirse en una breve frase: "la capacidad de administrar unos bienes escasos". Al fin y al cabo, esta es la razon profunda por la cual en un mundo con 1000 millones de hambrientos crónicos y decenas de muertos anuales por inanición se destruyen alimentos, o se suprimen cultivos. La sociedad de la abundancia, como la del pleno empleo, son incompatibles con el sistema.
Sin embargo, si estamos ante un momento en el cual la misma dinámica interdimencional del universo determina un asalto cualitativo en la evolución, no habrá manera de impedir el cambio. Conocedor de los datos que acabamos de exponer, el norteamericano David M. Jinks los ha estudiado cuidadosamente y ha elaborado una impresionante teoría, expuesta en su revelador libro The monkey and the tetrahedron (Glass Moon Press, Seattle, 1999). Jinks llega a una sorprendente conclusión: los periodos de actividad hiperdimensional están intimamente ligados al ser humano y, en la actualidad, estamos a punto de acceder a uno de esos saltos evolutivos. Su argumentación no puede ser más racional. La práctica totalidad de los textos espirituales, antiguos o modernos, insisten en la importancia del amor como llave que abre las puertas de la evolucián humana.
El amor es un flujo completamente libre y sin restricciones de informacián, que puede tomar la forma de palabras, pensamientos o pura energía. En un mundo donde la aceptación incondicional fuera la regla, la energía en todas sus formas fluiria coherentemente sin ningún tipo de resistencia. El amor, descrito de esta manera, sería el estado ideal para la transmisión de la energía. Ahora, consideremos este concepto en términos de física hiperdimensional.
En el punto más alto de uno de estos periodos en los cuales la transmisión de energía desde otras dimensiones crece considerablemente, cuando la geometría del sistema está perfectamente alineada para permitir el flujo de información procedente de dimensiones superiores hacia nuestra realidad, ¿qué sucede? Básicamente, que aquellos sistemas que estén dispuestos a aceptar sin resistencia el flujo energético que les llegue se verán positivamente transformados por éste, mientras que aquellos que opongan resistencia al nuevo patrón de vibraciones sufrirán una serie de consecuencias adversas. Pues bien, a través de las predicciones de la física hiperdimensional. Jinks nos dice que esos periodos de máxima transferencia se dan cíclicamente y vienen a coincidir con aquellos momentos en los cuales se producen grandes convulsiones evolutivas en nuestro planeta, con extinciones en masa de ciertas especies y la aparición de otras.
Lo más inquietante es que todos los datos parecen indicar que ahora nos encontramos inmersos en uno de esos momentos. Es de justicia dejar constancia de que estos grandes ciclos ya fueron descritos con precisión por cosmogonías tan alejadas entre sí como la Maya, la Hindú o la de los indios Hopi norteamericanos, que coinciden en situar en la actualidad uno de estos periodos. Pero, además, existen pruebas objetivas que vienen a confirmar la veracidad de estas antiguas profecías. Una es la llamada resonancia de Schumann, que consiste en una serie de ondas estacionarias de la ionósfera terrestre. La existencia de estas ondas fue propuesta por el físico aleman. W.O. Schumann en 1952. Simplificando mucho, estas ondas pueden ser descritas como la resonancia electromagnéticas del planeta. Es decir, se puede pensar en esta frecuencia como en el pulso vibratorio de la Tierra: un patrón electromagnético que afecta a todos sus habitantes. Este patrón vibratorio es extraordinariamente estable y comprende un rango de frecuencia de 7, 8, 14, 20, 26, 33, 29 y 45 Hz.
La constancia de la resonancia de Schumann es tal que las comunicaciones militares de todo el mundo se han establecido en base a ella. Pero en 1987, sin razón aparente, el pulso del planeta comenzó a incrementarse. Según observaciones realizadas en el Instituto de Meteorología y Geofísica de la universidad de Frankfurt y por la universidad de Alaska, en 1994 ese latido estable de 7,8 ciclos por segundo había aumentado casi un 11% alcanzando los 8.6 Hz. En noviembre de 1996 ese incremento era aun mayor y la habitual estabilidad de esta constante se había perdido, viéndose sometido este ritmo natural a imprevisibles fluctuaciones. Se trata de un hecho alarmante, no sólo porque algo considerado hasta ahora como constante ha dejado de ser fiable, sino porque se trata de un fenómeno inexplicable, por más que los informes oficiales se afirme que es "consistente con las teorías aceptadas" Se cree que la vibración se volverá a estabilizar cuando alcance los 13 Hz, el número siguiente en la serie de Fibonacci, una progresión numérica muy significativa para la física hiperdimensional.
¿Qué podría significar todo esto? Básicamente, que un flujo de energía de origen desconocido no sólo está penetrando en nuestro planeta, sino haciendo subir su patrón vibratorio y, con éste, el de todo lo que el planeta contiene, incluidos sus habitantes. El calentamiento del globo, el agujero de la capa de ozono o el inexplicable fenómeno al que se enfrentan psicólogos de todo el mundo al comprobar como los coeficientes intelectuales de los niños nacidos recientemente crecen por encima de la media, sin que haya causa aparente para ello, pueden ser otros síntomas de que un flujo de energía-información está comenzando a transformar nuestro planeta. De nuestra capacidad para vibrar en armonía con él puede depender nuestra supervivencia o el que venga a sustituirnos una especie que encaje mejor con el nuevo patrón.
A pesar de la incomprensión, cuando no el abierto acoso por parte de las instituciones académicas oficiales, decenas de personas trabajan actualmente para abrir caminos en un campo que podría conducir a la humanidad hacia la tan anhelada edad de oro. En un momento en el cual la tecnología y la ciencia en que se basa parecen estar a punto de tocar techo, tal vez haya llegado el momento, querámoslo o no, de que la humanidad experimente un salto evolutivo que la conduzca a nuevas formas de organización social, política y económica. De ser así, lo más apropiado sería que lo hiciéramos voluntariamente para evitar que la transición resulte dolorosa y traumática. En este contexto, es comprensible que el poder establecido esté dispuesto a todo para evitar que este conocimiento trascienda, porque acarrearía la crisis definitiva de la actual cultura y el nacimiento de otra forma de pensar y de vivir, en cuyo marco no habría espacio para el sistema vigente, vertebrado sobre el trabajo remunerado. El reino de la necesidad daría paso a un reino de libertad sin precedentes. Pero en este caso, quienes actualmente ostentan el privilegio del poder, lo perderían.

Tomado de la Revista Año Cero (XII/01)

24 de marzo de 2010

CONVERSACIÓN SOBRE ADN


Ustedes siguen estudiando al ADN como si fuese algo estático (como una fórmula o postulado científico). Explicaré ese comentario en un momento. Pero cuando mi socio comenzó su trabajo, no hablaba mucho del ADN. ¡Ahora, desde que se volvió a alinear la rejilla magnética, no hablamos de otra cosa! Es asombroso lo que ocurrió entre entonces y ahora en su marco de tiempo lineal (16 años).
Es asombroso no sólo en su propia ciencia sino incluso en lo esotérico, ya que ahora estamos poniéndoles nombre hasta a las capas de ADN. Les estamos dando nombres en hebreo.
Algunos preguntaron: “¿Por qué están en hebreo? ¿Por qué no están en un idioma más antiguo tal como el lemuriano o quizá el sumerio?” La respuesta: Encuentren un diccionario de sumerio y lemuriano y podríamos hacerlo... pero no hay tal cosa. Así que el lenguaje primordial del planeta que más se comprende, el más profundo, y que tiene las semillas de la creación, es el hebreo. Así que ahí es a donde vamos y verán que los científicos también, porque comprenden cuán profundo es.
Estamos comenzando a identificar las capas de ADN para ustedes y estamos tratando de darles un cuadro interdimensional de cómo encaja todo junto. 
Es una tarea imposible, porque para ustedes, doce todavía son doce. Hay uno y luego hay dos y luego hay tres y cuatro y todas están en fila. Bueno, ¡no lo están! Están una encima de la otra y se tocan entre sí de formas complejas. Por ejemplo, les dijimos que las capas cuatro y cinco sólo van juntas, sólo pueden trabajar juntas. 
Sin embargo, habrá quienes digan: “Bueno, ¿por qué sólo pueden trabajar juntas? Si es así, ¿por qué no son una sola capa? ¿Por qué dos que no pueden separarse?” Y la respuesta es “sí”. (Risas) Es imposible describirle el color al que nunca lo vio. Es imposible describirles cosas interdimensionales a quienes están sólo en cuatro dimensiones.
También les hablamos de dos clases de capas de ADN que suenan parecido: ambas tienen que ver con el Registro Akásico. Pero una capa es personal y la otra es universal. Y se tocan entre sí constantemente e intercambian información. Además, ambas tocan la capa uno, que es la capa biológica de 4D. Ellas siempre están “tocando” a todas las demás, así que son interactivas. No pueden ponerlas en una caja y darles nombres y decir lo que hacen... pero yo siempre lo hago de todos modos, para ayudarlos a que comiencen a comprender.
Esta noche les voy a hablar de otra y ustedes van a querer ponerla en una caja de nuevo. Algunos dirán: “Kryon habló de ésa y es muy interesante. Hace esto y aquello...” como si las demás no lo hiciesen. ¡Todas están juntas! Una vez más, diremos que es como una sopa. Ustedes están por degustar la información del ADN. Los ingredientes están ahí, pero no se rotulan para ustedes. Sólo están ahí y trabajan juntas para crear nutrición, gusto e incluso placer. 
Así sucede con el ADN y antes de iniciar esta conversación, tenemos que recordarles esto una vez más. Sea lo que sea que les digamos, recuerden que sólo es una fracción de la historia.
Examen del ADN
Comenzaremos concentrándonos en lo químico. En su mayoría, ustedes no son científicos, así que hablaremos en lenguaje llano. Visualicen al ADN por un momento... un par de nucleótidos retorcidos que cuelgan en una superestructura de azúcar. Hay mucho de eso cuando empiezan a observarlo, pero sólo hay cuatro partes que se repitan tan seguido y de tantas formas Es asombroso: están involucrados tres mil millones de pares básicos.
Se supone que esta enorme cantidad de pares básicos conforma todo el genoma humano, y recientemente ustedes “trazaron un mapa” de él y deberían estar orgullosos de eso. Pero lo que les vamos a presentar esta noche es esto: ¡Están en una caja y están errados! Incluso se desviaron en el estudio inicial del trazado del mapa del ADN. Piensan que saben cómo funciona, pero no es así, y sólo están buscando lo que esperan encontrar, ya que piensan que saben cómo funciona.

Solamente la Primera Capa de ADN (del genoma humano)
La única capa que puede ser vista bajo el microscopio
[Traducción, de arriba a abajo: La Estructura del ADN; una espira helicoidal = 3.4 nm (nanometros); espinazo de fosfato de azúcar; base; enlaces de hidrógeno. ]

¡Tres mil millones de pares básicos! Bueno, el mapa del genoma está hecho, pero es como obtener un libro en un idioma extraño que nunca vieron. 
Finalmente, serán capaces de fotografiar cada página y ahora pueden ver cada letra. Así que éste es el momento de interpretar el lenguaje desconocido y que tenga sentido lo que dice el mapa de este genoma humano. 
Y aquí es donde entra el prejuicio, porque de entrada sus científicos dicen: “Notamos que hay un montón de codificación y química, ¡pero sólo un tres por ciento parece estar haciendo algo! Podemos decir que el tres por ciento está haciendo algo porque ésas son las partes de proteína codificada del ADN que crean los genes del genoma humano. El resto, el noventa y siete por ciento, parece no estar haciendo nada.”
Sus biólogos continúan: “No va a ser muy difícil encontrar las respuestas que necesitamos porque hemos descubierto que sólo el tres por ciento del ADN hace algo y que hay sólo alrededor de 40.000 genes que son creados a partir de este tres por ciento de partes de proteína codificada. Ahora podemos comenzar a descubrir qué hace funcionar al cuerpo y desechar el grueso del ADN de no proteína codificada porque es sólo el remanente de miles de años de evolución. De hecho, vamos a llamarlo chatarra.”
Sus científicos marcaron al noventa y siete por ciento de su ADN como “chatarra”. 
Ahora bien, en esto hay algunas cosas que están mal, incluso en su propia realidad y lógica de 4D. Estudiemos sólo una o dos de ellas. Pero primero, digamos por qué hacen esto los científicos. En resumen, dicen: “Obviamente, esta parte del ADN no codificada es un sobrante del desarrollo humano. 
Ya no se lo necesita, y ya no se lo utilizará más. Es chatarra. De algún modo, el antiguo Humano la necesitaba, pero ahora no.” Y prueban su lógica así. Dicen: “Porque una cebolla tiene 36.000 millones de pares base... doce veces el tamaño del Genoma Humano. Es obvio que tiene un montón de chatarra también”.
En su lógica, siguen: “Las cebollas no se condicen con la complejidad de un Humano, así que obviamente la naturaleza ha creado incluso más ADN chatarra para este vegetal que para el humano. Debe ser la forma en que funciona la naturaleza. Las cebollas no son inteligentes como los Humanos.” ¿De veras? Quiero hacerles notar que las cebollas no hacen la guerra. (Risas) Salgan del síndrome “creo que sé cómo funciona”. Es posible que las cebollas sean mucho más complejas de lo que ustedes creen. ¿Y si tuviesen instrucciones impresas para que la nutrición y la rica relación con Gaia vaya muy profundo... de forma más compleja a nivel interdimensional que incluso lo que ustedes están pasando como Humanos? ¿Pensaron alguna vez en eso? Quizá haya un propósito para ellas que está oculto... ¡uno que requiere una conexión con todos los vegetales del planeta!
El noventa y siete por ciento del ADN humano No es chatarra. Examinemos a la Naturaleza por un momento. ¿Cuántos de ustedes estudiaron alguna vez ese hermoso proceso de cambio natural que ustedes llaman evolución? De veras, ha modelado profundamente al planeta y el proceso de la vida es muy eficiente. Pueden verlo operar dentro de ciertas especies incluso en su propio lapso de vida. Aquellos científicos que estudiaron biología les dicen que el pez que ya no necesita ojos en el fondo del océano, los perdió. 
Las criaturas que ya no necesitan piernas, desarrollan aletas... y viceversa. Tampoco toma siempre tanto tiempo, e incluso pueden verlo funcionar en los insectos a medida que cambian sus colores de supervivencia durante varias generaciones para estar acordes con lo que está sucediendo en su medio ambiente, o los cambios en sus depredadores.
Verán, la evolución es muy, pero muy eficiente. No crea desperdicio. Siempre está en modo de supervivencia. Así que les pregunto, ¿cómo concuerda eso con el modelo en el que su ADN es chatarra en un noventa y siete por ciento? ¿Realmente creen que su biología evolucionó tan preciosa y hermosamente con la ayuda de las semillas de las Siete Hermanas hacia un lugar donde ustedes se hallan con un noventa y siete por ciento de chatarra? No. No funciona así.
“Entonces, de qué se trata, Kryon?”, podrán preguntar.
Aquí va la primera metáfora del día. Ustedes identificaron todas las letras del código del ADN, pero luego hacen presunciones sobre ellas, y la que hicieron es una de las peores. Decidieron desde las profundidades de su sabiduría, y de todo lo que saben, que sólo una letra del ADN es importante e (imaginemos para la metáfora) que es la letra “e”. Ahora bien, acuérdense que ésta es una metáfora.

¡Así que, por lo tanto, las únicas palabras del ADN en los tres mil millones de pares base a las que les van a prestar atención, son las palabras que tengan una “e”! ¡Al fin y al cabo, todos saben que las palabras que no tienen una “e” son chatarra!
Su limitación, basada en esta pobre presunción, es que su conocimiento de cómo funcionan probablemente las cosas es eliminar todas las letras excepto la “e”. En esta metáfora, esa letra resulta ser su idea de cómo trabajan los genes, y los genes son los ladrillos de la vida y la única química activa que pueden ver en acción. 
Más aún, sus científicos dicen que los genes son construidos químicamente en el ADN por ADN de proteína codificada. Si no ven los códigos de proteína, o las letras que conforman los códigos de proteína, no van a obtener ningún gen, los que para ustedes son los únicos ladrillos de vida importantes. 
Por lo tanto, según el argumento, si no hay códigos de proteína dentro del ADN, entonces, es chatarra. En otras palabras, ignorando la historia de la evolución, ustedes han prejuzgado la forma en que funciona todo eso y, basados en su premisa, decidieron qué es importante y qué no lo es.
Querido Ser Humano, lo que deseamos decirte es que la “chatarra”... el noventa y siete por ciento, es donde está el tesoro. Está en el ARN. Hay más de 120.000 genes en el genoma humano. ¡Algún día descubrirán que tenemos razón, porque si sólo cuentan las “e”, hay únicamente 40.000! (otra vez en la metáfora). 
Vean este acertijo de la siguiente manera: Las porciones de proteína codificada del ADN son el mortero y los ladrillos para las construcciones de la vida, que se edifican constantemente en el cuerpo. La genealogía que estudiamos con tanta diligencia es sólo proteína codificada, y sólo representa los ladrillos del edificio. 
La inteligencia del diseño, y la parte que representa los conjuntos de instrucciones es el ARN, y representa la mayoría de su ADN... pero no está organizado linealmente y, por lo tanto, no hay codificaciones que tengan sentido.
En la linealidad, ustedes esperan que las palabras del ADN tengan una forma determinada, como en la matemática o en la programación de computadoras. Si observan un código, normalmente tiene marcadores de comienzo y detención. Tiene indicadores lineales. En biología sucede lo mismo, excepto que ustedes sólo observan los marcadores lineales en el tres por ciento del ADN. 
Dentro del noventa y siete por ciento del ARN, no hay una codificación que tenga sentido. Es interdimensional, está escrita en un lenguaje interdimensional que no tendrá sentido para nadie hasta que comiencen a emplear la matemática de base doce. Entonces se encuadrará en un patrón, una retícula. Comenzarán a ver las partes que se repiten y hay muchísimas. Empezarán a coordinar el ARN y las instrucciones con la genealogía que es proteína codificada. Los códigos de instrucción tienen una profundidad de doce capas.
Ahora les pregunto, si realmente quisiesen estudiar el ADN, ¿querrían saber acerca de los ladrillos o querrían hablarle al albañil que los está colocando? La respuesta es evidente. Sin embargo, ustedes sólo estudian los ladrillos, o su programación.
“Kryon, ¿cuál es el secreto para que se comunique el ARN? Dices que hay conjuntos de instrucciones, pero ¿cómo se comunican? ¿Cómo se comunican con capas que uno no puede ver y que son interdimensionales?” Para responder de la mejor forma que podamos, ahora introduciremos aún otra de las doce capas de ADN.
La Capa Nueve del ADN
Les daré a conocer la Capa Nueve y estuvimos esperando este momento, una conversación sobre el ADN, para hablar de la capa nueve. Oh, es hermosa. Hemos esperado largo tiempo para darles esta capa nueve. Saben, el nueve representa compleción. Completa la historia acerca de la capa uno. Les dijimos que esto sería confuso y quizá un poquito interdimensional.
La capa nueve del ADN se llama Shechinah-Esh. Shechinah-Esh. Traduciremos eso a su modo, como la Llama de la Expansión. Es la capa nueve. Ahora permítanme decirles qué es y qué hace. Como las otras, es una capa interdimensional y ésta es información esotérica que nunca podrá ser probada en su vida. Pero algunos de ustedes lo sabrán ya que resuena con la verdad. Verán, ¡la capa nueve es lo que falta en la capa uno! Incluso podrían decir que la capa nueve ¡es lo que hace el trabajo "chatarra”! Y cuando ponemos juntas a la capa nueve y a la uno, conseguimos que se complete la comunicación con el resto de las capas interdimensionales.
 
Esos conjuntos de instrucciones en el ARN, a un noventa y siete por ciento de profundidad, son conjuntos de instrucciones para todo el ADN, no sólo la capa uno. Por lo tanto, la capa nueve es el puente. La Llama de la Expansión. Es el puente a la ascensión... a la sanación. Es el puente a la maestría. Es el puente a la autovaloración. Es lo que están tratando de alcanzar en lo que llaman El Enrejado Cósmico, porque ésa es la energía de la capa nueve.
Hay más. Expansión. Si alguien dijese: “Mi ADN se está expandiendo”,algunos dirían, “¡Bueno, ve al hospital!” (Risas) ¿Y dónde está su prejuicio aquí?
Verán, ustedes no creen que el ADN se pueda expandir. Ustedes quieren que no cambie nada, ¿no es cierto? ¡Así que un ADN en expansión se vería como un problema horrible! Pero realmente es su finalidad.
La Capa Nueve incluso tiene su propio santo patrono, St. Germain. La Llama en la descripción es 
La lama Violeta de St. Germain. Representa curación, poder, cambio y activación. Es la única capa del ADN que está conectada así a un ser espiritual. Es la Llama de la Expansión – Shechinah-Esh- y es el puente a lo que ustedes llaman Maestría. Realmente, todos los maestros que caminaron por la Tierra tenían el mismo ADN que tienen ustedes, pero tenían esta capa nueve activada y vibrando.
Es importante que comprendan, tan esotérico como es, que eso es verdad. De veras, hay una capa de ADN responsable por unir las capas de ladrillos biológicos con los conjuntos de instrucción del Universo. Ahora los científicos dicen que ustedes tienen once dimensiones. Nosotros decimos que hay doce (doce obvias y otras 24 que no lo son). Así que incluso sus propios científicos comprenden ahora las implicancias de la física interdimensional. Es hora de aplicarla también a la biología.
“¿Qué utilidad práctica tiene esta información, Kryon?” Les diré. A medida que visualizan estas cosas que les doy, eso ayuda a que comprendan de veras lo que está pasando en su interior. No tienen que entender la química para ver realmente a esas dos capas unidas. La capa nueve y la capa uno crean un diez en numerología. 
Un diez se reduce a uno y energéticamente, el uno representa nuevos comienzos. Cuando comienzan a tomar la numerología del ADN y ensamblarla, obtienen significados aún mayores –información acerca de lo que hace una capa cuando se combina con las demás. Incluso aplicando la numerología básica a lo que les hemos dado, las capas cuatro y cinco siempre deben trabajar juntas porque son un nueve. 
Y ese nueve trabaja con el nueve que les di recién, el que trabaja con un uno del que les hablé recién. 
¿Complicado? Sí. Y hay mensajes ocultos respecto a lo que hace y cómo funciona, incluso en términos de numerología básica.
Una Visualización
Ah, todavía no terminé. Quiero llevarlos a un sitio donde haya ADN y quiero hacer que ustedes sean más o menos del tamaño de un nucleótido. Quiero que le echen una mirada a la vastedad de este atributo biológico. Entren en este cuarto oscuro conmigo, donde vamos a ver al ADN.
En esta visualización, imaginen por un momento que están ahí, viéndolo en toda su maravilla y gloria. Es complejo. Mientras “lo están mirando”, les voy a dar dos pistas acerca de; ADN y sólo hablé de una de ellas en otra ocasión. En el ADN hay más de lo que creen. Quiero que apaguen la luz... que no haya ninguna luz. Está lo más oscuro posible... verdaderas tinieblas. El ADN todavía está ahí con ustedes y ahí están ustedes, observándolo. No pueden ver nada.
Ahora quiero que magnifiquen su visión. Quiero que la vuelvan 12.000 veces más sensible de lo que es. Ahora van a ver algo, aunque esté totalmente oscuro. ¡El ADN crea luz! Ustedes lo van a ver. El cuarto se va a iluminar y el ADN comienza a brillar. El ADN crea fotones y tiene su propia fuente de energía. El ADN está activo. No sólo eso, ahora quiero que aumenten su audición a la frecuencia de los megahertz y la sensibilidad mucho más allá de la que tienen como Humanos, o incluso como perros. Quiero que oigan todo lo posible y estén conscientes de que el ADN no sólo está creando su propia luz, ¡está cantando! En la frecuencia de los megahertz, el ADN crea sonido, o al menos, lo que ustedes llamarían vibración. Y lo hace todo por sí solo. Un filamento todo por sí mismo, que contiene doce filamentos interdimensionales, crea luz y canta canciones.
Y podrían decir, “Bueno, es muy hermoso, Kryon. ¿Y qué hacemos con eso?” Les digo que en el laboratorio van a verlo si quieren. Realmente pueden verlo crear luz y vibrar en una frecuencia que va más allá de lo que podrían esperar. Esos hechos no se comprenden y nunca se los notó. Literalmente, el ADN vibra y crea energía sónica. Es algo que ustedes pueden ver ahora y es práctico. Los invitamos a tratar de descubrirlo.
Un Experimento Anterior Que Estaba Incompleto
Ahora, quiero dejar de lado todo esto por el momento y llevarlos a un lugar que no esperan. Lo hago para mostrarles algo importante sobre la presunción. Quiero que vayan al pasado conmigo... a un laboratorio en Utah. Hace algunos años, dos investigadores científicos –buenos- físicos y químicos- se juntaron en un sótano. E
staban entusiasmados, estaban muy, pero muy entusiasmados. Sus apellidos eran Ponds y Fleischman.¿Lo ven? ¡Están observando la fusión en frío, justo frente a ellos! Están viendo la química que tiene un remanente que sobró de una reacción... algo que se muestra para indicar que la fusión en frío está presente. 
Así es como cualquier puede saber si está ocurriendo una verdadera fusión en frío y realmente está ocurriendo, y ellos la están viendo y están entusiasmados. Lo mantuvieron en silencio. No involucraron a sus equipos de investigación porque se ven a sí mismos como los nuevos Watson y Crick del Siglo Veintiuno. Serán los que traigan la fusión en frío a la Tierra y realmente la están viendo y están entusiasmados.
¡Y aquí lo único desafortunado de esta historia es que ellos son los únicos que lo vieron alguna vez! En su entusiasmo, lo anunciaron, y quizá no fueron muy científicos, porque no hicieron el experimento varias veces para darle validez. 
Lo vieron con tanta claridad, que indicaron que cualquiera podía hacer ese experimento y obtener el mismo resultado. ¡El problema fue que nadie obtuvo los mismos resultados! Y así, estos dos científicos fueron ridiculizados y perdieron sus puestos y sus reputaciones. Los científicos pensaron que era un engaño.
 
Hoy en día ni siquiera se sabe adónde están, ¿no es cierto? Y aquí hay algo de información que les quiero traer. Esos dos científicos calificados vieron la fusión en frío porque estaba sucediendo de verdad. Lo que no comprendieron es que en el cuarto en el que estaban se habían colocado en una caja de pensamiento de conciencia científica. Pensaron que sabían cómo funcionaba, lo aplicaron y luego vieron que funcionaba como esperaban. Por lo tanto, sintieron que estaban en lo correcto respecto a su montaje y sus postulados de cómo crearlo. Parecía totalmente comprensible. Pero lo que no sabían era que faltaba un elemento... pero uno que estaban recibiendo “accidentalmente”. Sin él, nunca hubiesen visto la fusión en frío.
Estaban en el sótano, y en ese sótano pasaban otras cosas sin que ellos lo supieran. Ahora les voy a decir algo que pronto verán en el noticiero. En este momento, los potenciales son que lo verán en un lapso de dos años... quizá aún antes. Estaban pasando dos cosas en la habitación. Una era un tenue campo magnético creado por un transformador del otro lado de la pared que ahora fue retirado. Pero la otra cosa, la más profunda, fue que había una cantidad de oscilaciones en la frecuencia de los megahertz creada por una pieza de equipo que no tenía nada que ver con su experimento en el sótano. Llámenlo oscilación residual si quieren, pero estaba ahí, cantando una canción.
Queridos, ellos vieron la fusión en frío porque la fusión en frío requiere ultrasonido. Cuando ustedes agregan el ultrasonido a la química que esperan, observen qué sucede. Aquí hay una pista para los que tengan una mente científica: para que esto funcione deben tener dos generadores ultrasónicos. En ese sótano fue una anomalía tener esas frecuencias oscilatorias chocando entre sí casi al unísono, pero no totalmente, para dar remanentes de la anulación que se sumó a la química y le habló a la misma de un modo que creó los resultados de la fusión en frío. Algunos de ustedes sabrán ahora de qué estoy hablando, y otros lo sabrán luego cuando salga en sus noticieros. Estén atentos. Fusión en frío ultrasónica.
Así que les trajimos esta historia para ejemplificar la información que acabamos de darles respecto al ADN. El ADN crea su propia luz y también vibraciones en la frecuencia megahertz. Estos elementos, que no fueron medidos y por lo tanto no se ven en la ciencia, juegan una parte muy importante en la comunicación de los conjuntos de instrucción en el ARN... el noventa y siete por ciento que los científicos quieren desechar.
Un Nuevo Efecto del ADN
Con suerte, ahora esto va a comenzar a tener sentido y empezar a darle sentido a lo que algunos de ustedes estuvieron experimentando. En los experimentos del Dr. Todd Ovokaitys, al que ahora llamamos Yawee, se descubrió algo profundo. Él todavía no le puso nombre a este efecto, así que lo haremos nosotros. Cuando ustedes hablan de un cierto modo científico a las células del cuerpo, especialmente al ADN, y cuando los atributos son correctos y la energía se envía apropiadamente, obtienen un efecto de curación que es mayor que la suma de las partes de la cura que le presentaron.
Déjenme darles un ejemplo… otra metáfora aún. Digamos que su trabajo es mantener en movimiento una pelota de béisbol en el campo de juego. El mantenerla en movimiento les sustenta la vida. Así, a solas, la arrojan de una punta del campo a la otra. Luego caminan hasta el otro lado del campo y la tiran de vuelta. Luego lo repiten porque, para sustentar la vida, la pelota debe permanecer en movimiento tan seguido como sea posible. Por un momento digamos que ésa es la metáfora de la salud... mantener la pelota en movimiento. Repentinamente aparece un proceso interdimensional. 
El campo de juego mismo ha comenzado a cambiar... un cambio consciente. Y ahora ocurre algo sorprendente. En lugar de tener que arrojar esa pelota al campo e ir a la otra punta para regresarla.. caminar y arrojar, ¡ustedes la arrojan una vez y algo invisible la agarra y la arroja de vuelta! Lo intentan de nuevo y algo más invisible la agarra y la arroja a algo más invisible y ahí están ustedes, observando a la pelota zumbar alrededor por sí misma, creando fuerza de vida y salud más allá de nada que hayan pensado era posible.

Es una metáfora, pero los puede ayudar a ver lo que estamos enseñando sobre la verdadera naturaleza del ADN. Está esperando que se lo active, y el resultado será mayor que la suma de las partes de la activación.
Ustedes arrojan una pelota al campo y lo que obtienen es un milagro. Sigue y sigue y sigue porque hay una energía en el campo que no había estado ahí nunca antes. Oh, quizá estaba ahí, pero nunca se mostró... hasta que ustedes arrojaron la pelota de una forma ligeramente diferente. Esta metáfora es la información primordial de Yawee y en lo que realmente está trabajando y que estaba presente en los antiguos Templos de Rejuvenecimiento de Lemuria.
Hay mensajes desde el interior de su propia estructura celular y también desde fuentes externas que contienen conjuntos de instrucciones que afectan a todo el ADN. 
Yawee está arrojando la pelota de una forma que literalmente está despertando los conjuntos de instrucción que han estado dormidos y esperando ver esta clase de proceso... en el que ustedes obtienen más sanación que la suma de las partes del proceso de curación. Es casi como si le diesen a alguien un pez y un pan... y repentinamente hubiesen muchos peces y muchos panes. ¿Ven el cuadro?
De modo que lo llamaremos efecto múltiple. Es un efecto en la biología que sólo se vio aquí en el trabajo de Yawee. Así que oficialmente lo llamamos el Efecto Yawee. (Risas). Oh, no se quedará así por mucho tiempo. Seguramente los científicos le darán alguna clase de nombre que nadie pueda pronunciar excepto los científicos. Pero siempre lo pueden llamar el Efecto Yawee si quieren.
La Metáfora del Piano
Imaginen por un momento que la Humanidad descubrió un hermoso piano. Esta, entonces, es la metáfora del Piano. El piano se llama ADN. El piano no sólo es un instrumento hermoso y complejo con muchas notas que se tocan juntas, que se entrelazan en sus armonías, sino que el artesano llamado Dios hizo que la afinación fuese sonoramente perfecta también. 
Este piano toca una melodía por sí mismo, una y otra vez. Y esa melodía se llama Salud Humana. La estructura del piano se llama las capas de ADN. Y hay un músico que está tocando la melodía y el músico se llama Fuerza de Vida de la Conciencia y es el Ser Humano. Así que tenemos al ADN... perfecto, creando salud por sí mismo y haciéndolo maravillosamente mediante y en la conciencia y biología del Ser Humano.
Durante eones ustedes han procurado estudiar las funciones de este piano. Y sólo últimamente la Humanidad puede decir: ”¡Ahora podemos ver las partes! Hemos cubierto cada pulgada del piano, sabemos qué lo hace funcionar. 
Conocemos sus sonidos; podemos arrancarle las cuerdas; sabemos cómo se llaman; conocemos los nombres de las notas; sabemos cuántas cuerdas hay; hemos identificado la melodía; sabemos cómo toca.” Ahora, ésta es la metáfora de haber trazado el mapa del genoma humano. ¿La melodía que toca? Bueno, es la genealogía y las partes de proteína codificada del ADN.
Ahora sostengan esa visión. Tienen el piano, tienen la melodía, tienen al pianista. Y ahora pueden estudiarla de esta forma estática. Pero, querido Ser Humano, decidieron poner ese escenario en una caja de conciencia. Aquí está lo que decidieron: Este hermoso piano, este ADN sólo puede tocar una melodía... la que ustedes piensan que pueden oír.
(pausa)
Es ridículo, ¿no? Su decisión de que sólo hay una melodía está basada en que no ven otra, y piensan que el piano no hace otra cosa. ¿Y el pianista? Oh, siempre es el mismo, también. Tiene que serlo, porque ésa es la esencia de la vida, y también es estático... no se puede cambiar.
Déjenme decirles algo. ¡El repertorio de su ADN es ilimitado! Puede tocar melodía tras melodía tras melodía tras melodía. Y déjenme hablarles del pianista. 
El pianista tiene un taburete larguísimo. ¡Y se invita a que se agreguen pianistas! ¿Por qué no agregan al Yo Superior? Realmente hace un buen trabajo en las partes complicadas la melodía. Ahora tienen a dos sentados en el taburete, así que ¿por qué no agregan a un guía o dos, o quizá a un santo patrón con una llama violeta?
Escuchen esa música, ¿quieren? “Pero no”,dirán. “Eso es lo que hace el ADN. No hace otra cosa.” Querido Ser Humano, ¿ tus científicos ven su volumen y lo llaman chatarra? ¡Lo cierto es que el noventa y siete por ciento de eso está esperando para despegar! Ustedes son dueños del avión jet más avanzado de la Tierra y nadie lo ha visto hacer otra cosa que no sea carretear de un lado al otro de la pista. Es hora de empezar a comprender de qué se trata el otro noventa y siete por ciento. El no sólo responde a la química, a las invenciones de Yawee. No. Responde a la conciencia humana; les responde a ustedes; responde a la oración; responde a la luz. 
El ADN humano está preparado para la maestría. Cada niño que nace en la Tierra tiene las semillas de la maestría. Eso es lo que está sucediendo. ¿Los conmociona que los científicos lo vean como chatarra? Eso cambiará, y ésa es la verdad.
 
Y con esto, concluimos. “Kryon, qué es lo que podemos hacer en este momento para sacar ventaja de lo que nos estás diciendo antes de que se haga alguno de los descubrimientos?”
Querido, te conozco. ¿No recuerdas la última vez que moriste y regresaste? Dices: “No quiero recordar.” Me entristece de corazón que no puedas recordar. Pero eso es parte de ser un Ser Humano... tener el manto que evita que recuerdes. 
Tú me conoces, también. ¿ Recuerdas? Trillones de entidades vienen a través del velo, a apoyar a la Humanidad. Nos sentamos con ustedes y les damos la mano. Ustedes son nuestro hermano y nuestra hermana; ustedes son para siempre, tal como nosotros. No nos ven, y muchos ni siquiera pueden sentirnos. 
Algunos de ustedes dudan que tal cosa pueda haber pasado alguna vez. Para muchos, nosotros no existimos. Estamos fuera de su realidad. Pero desde nuestro lado, ustedes son familia.
No hay amor más grande que éste. Lo diremos de nuevo. El Dios que ensambló al Universo... es lo suficientemente grande como para ver los multiversos que vienen y se van, es aún lo suficientemente pequeño como para vivir en su corazón. 
Ustedes son amantes de Gaia; son amantes del Universo. Sin embargo, la Humanidad es así, se sientan ahí, y algunos se preguntan: “¿Cuándo se acabará esta conferencia? Tengo cosas que hacer.” No hay juicio en nada de esto, excepto que algún día sabrán que lo que digo es correcto y cierto.
¿Qué pueden hacer ustedes? ¿Por qué no le dan la mano al Yo Superior en este instante? No se unan a nada. No lean nada. Sólo siéntense y sepan que ustedes son Dios. Luego, ¡prepárense para la expansión! Dejen que sea algo que sea suyo para el resto de su vida. No es algo que mejore o empeore... sólo es. Una vez que comienza la expansión, es difícil revertirlo. Paso a paso, verán su magnificencia. Suena demasiado fácil, ¿no?... que puedan tomarla en cualquier momento en que de veras puedan “verla”? Pero así funciona, y es nuestra enseñanza desde hace muchos años. 

También está dentro de las enseñanzas de hasta los maestros más populares del planeta que ustedes pueden controlar la naturaleza sin un manual, o invocar a los elementos del planeta sin estudiar nada primero. Esto sólo es posible porque todos ustedes están conectados con ellos de formas que estamos tratando de contarles... milagros para ustedes y algo normal para nosotros.
Dejen que se sanen las anomalías con las que vinieron aquí. ¡Sabemos quiénes son ustedes! Dejen que las cosas que hay en sus cuerpos y que no son apropiadas para ustedes, se eliminen gracias a sus nuevos pensamientos y a su ADN expandido. 
Ustedes están a cargo de eso, así que no dejen que los controle más. Que esta curación sea exacta y verdadera y permanente en este instante. 
Que suceda eso porque hay maestría en esta sala, y en los ojos del lector.